La hemos hallado en plena calle de la Feria, no lejos de la parroquial de Omnium Sanctorum y de su famoso Mercado de Abastos. Cuelga de casa corriente y desconocemos su utilidad, ya que no parece estar destinada a toques de vísperas, angelus, oraciones o quinarios; por un momento pensamos pudiera ser fruto de rapiña de desaprensivos o broma de escaso gusto, pero el ver que adolece de badajo y que por tanto trátase de muda campana no hace sino confundirnos aún más.
Desde 2011. Venturas y aflicciones de Don Alonso de Escalona, un sevillano del siglo XVII en la Hispalis del XXI.
18 agosto, 2015
01 agosto, 2015
Entre toldos.-
Admiradores como somos de la Turris Fortissima, e incansables adoradores de su donosura y lozanía, permítanos el lector que en este pliego la mostremos veladas entre lienzos que protegen de rayos del astro rey, como si por un momento estuviera vendada o sujeta por tiras de tejido blanco e impoluto.
Ni siquiera así, pese a estar rodeada de comercios con decoración infame, olores nefastos de caballerías o tabernas de dudosa belleza, pierde su elegancia como suprema torre de la ciudad, ciprés de ladrillo y mármol coronado por una Fe que muchas veces necesitamos sobremanera en aquestos tiempos que corren...
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