miércoles, 24 de junio de 2015

Buena sombra.-



Por un momento, quedamos pasmados la otra mañana tras la aparición de gigantesco monstruo de metal por antigua calle los Colcheros (ahora llamada de Tetúan por ser una ciudad tomada por cierto general O´Donnell con quien no coincidimos en los Tercios de S. M. el Rey ). Caminaba, el dicho animal, sobre ruedas, lenta y pesadamente, y era manejado, no sin cierta pericia como después apreciamos, por unos mozos que al parecer lo habían adiestrado y domado, de manera que poco daño podía hacer pese a su terrible apariencia.


Inquirimos a dichos peones y nos relataron que era especie de plataforma, y que no era utilizada para asedios o asaltos de fortalezas y bastiones, sino para alcanzas alturas sin ayuda de escaleras, siendo útil para la colocación de toldos ahora que aprientan las calores y el verano comienza a enseñorearse de la ciudad. 





Y bien que agradecimos la sombra de dichas velas o toldos, cuyo uso es inmemorial, pues proporcionan no poca protección frente al astro rey, y más para aquellos cuya cabelleras, como la nuestra, han perdido pujanza...

viernes, 19 de junio de 2015

En antena.

Ciertamente, subir a las alturas de cierta azotea próxima a la Catedral nos deparó la sorpresa de hallar una extraordinaria vista de la misma y de su famosa Giralda, llamada Giganta por Don Quijote y excelsa construcción que supone amalgama de estilos artísticos diversos nunca lo suficientemente ponderados. 


Conmovidos por la excelente perspectiva, que permitíanos otear el horizonte hispalense en sus cuatro puntos cardinales tuvimos que esforzarnos para distinguir algunos de los más hermosos edificios, pues aparecían rodeados de extraños y numerosísimos aparejos y de hierro con formas confusas a semenjanza de parrillas como la que sirvió para martirio de San Lorenzo. Lástima que tales mamotretos obstaculicen apreciar nuestra ciudad desde arriba.



Además, nos sentimos ciertamente bajo vigilancia en algún momento, temiendo ser requeridos quizá por algún miembro de la Santa Hermandad o de los alguaciles del Cabildo de la Ciudad, aunque no hubo nada a la postre salvo el disfrute de tan soberanas visiones en un atardecer ciertamente memorable.

jueves, 11 de junio de 2015

Retablos.-

Calle Feria
 Si en mis tiempos resultaba frecuente la presencia de retablos callejeros en los que se daba culto a imágenes de singular devoción, con lamparillas, candelas e incluso flores en días señalados, comprobamos, hogaño (que viene a significar lo opuesto a antaño), que rara es la parroquia, capilla, convento o iglesia en que no haya hermosos y muy elaborados retablos donde aparecen, fielmente reflejados Cristos, Vírgenes o Santos.


 De ese modo, cuando el templo tenga cerradas sus puertas (algo quizá demasiado frecuente excepto para sacramentos y liturgias), los fieles pueden orar a sus devociones aunque sea desde la misma calle. 



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Sin embargo, la otra mañana, deambulando por collación de San Julián, comprobamos cómo ambas cuestiones allí no se tenían en cuenta para satisfacción nuestra: la parroquia abría sus puertas toda la mañana y además, en cierta taberna de la zona se habían animado a decorar uno de sus portones con la efigie de la cofradía que tiene su sede en el antedicho templo, con lo que parece ser Domingo de Ramos allá todo el año.

martes, 2 de junio de 2015

Sin saltarse el guión.-

Ahora que aproxímase preclara festividad del Corpus Christi, otrora una de las de mayor raigambre y ostentación de nuestra ciudad, serán muchos los que, contemplando fervorosos cortejos eucarísticos que se multiplicarán en estos días (destacando sobremanera el organizado por la Santa Iglesia Catedral), fijaran sus ojos en extraño pendón o banderola de curiosa forma y rematado por una cruz que suele encabezar o formar parte de las antedichas procesiones. 

Se tiene por muy antiguo su uso, muchas veces ornado con borlajes o campanillas; bastará, amigo lector, que al contemplar ese Guión (pues ese es su nombre) imagines por un momento que se trata de gigantesca mano vuelta hacia atrás mientras señala, con esquematizado dedo índice, que Su Divina Majestad cierra con todos los honores (cera, romero, juncia, música e incienso) tan fervoroso desfilar de cofrades.