domingo, 26 de julio de 2015

Enigmas (II).-

Evitando rayos solares y buscando fresca somra, hemos hallado en estos días sendos objetos que nos han sumido en cierta perplejidad. Por ello, hemos decidido, tras sesuda reflexión, mostrarlo a ojos de quien tiene la benevolencia de leer estos pliegos por si acierta a descubrir para qué sirven o al menos, para qué fueron colocados.

Dos son los extraños elementos, y comenzaremos por el que encontramos más recientemente en calle desierta y poco transitada: 


   A todas luces nos pareció adorno o atalaje con aires marinos, aunque nos confundió el empleo de tan simbólico elemento en puerta callejera, quizá sea vivienda de gentes de otras tierras que de ese modo usan tan extraño símbolo para ahuyentar malos espíritus (cosa digna del Santo Oficio, sin duda)

   Si este elemento nos dejó meditabundos, el otro, que a continuación mostraremos, nos dejó al borde del pasmo, pues no alcanzamos a saber su fin:



   Por un momento dedujimos que tan colorido canastillo fuera alcancía o demanda con que sostener el culto de algún santo o imagen de Nuestra Señora, pero al no estar a la vista ningún bendito simulacro sospechamos que quizá se tratara de estratagema de algún pedigüeño poco dado a la labor, o se tratara de extraña manera de indicar algún secreto lugar sólo apto para iniciados en sus misterios, lo que a fin de cuentas supondría cabalmente desacato contra la ortodoxia cristiana y contra el Rey nuestro Señor.  

   Sin que a día de hoy sepamos a ciencia cierta de qué tratan ambos cachivaches, dejaremos, como decíamos, al albur del lector bien informado nos saque de dudas...







sábado, 18 de julio de 2015

Valientes.-



Achicharrados como estamos en esta fechas estivales, en las que parece que somos pasto de las famosas calderas de Pedro Botero, no hemos de menoscabar como la naturaleza parece ignorar las altas temperaturas marcadas por los hispalenses mercurios.



Flores de colores y formas varias parecen desafiar a las tórridas mañanas y a las calenturientas tardes en singular alarde de belleza y cromatismo, mientras aves de especies diversas procuran remojarse en fuentes y estanques, aunque no abunden especialmente lugares donde los viandantes podamos saciar su sed.


Mas no pretendemos ponernos líricos ni bucólicos, antes bien,  ponderar el valor sobrio y casi asceta de cuantos se echan a la calle en estos días julianos, para ellos nuestra admiración y nuestra recomendación: en julio beber y sudar y en balde la sombra buscar. Paciencia.






En julio, beber y sudar, y el fresco en balde buscar. - See more at: http://www.citasyproverbios.com/refranes.aspx?tema=Verano#sthash.o1LKdvpv.dpuf
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jueves, 2 de julio de 2015

A chorro.-

 
Créanme si les digo que en estos días no vivimos para sustos ni hallamos sosiego, no porque andemos aterrados por sucesos varios o tragedias ajenas, que también, sino porque aquesta ciudad nunca dejará de sorprendernos en grado sumo. 



Paseábamos por Alameda de Hércules, feliz espacio creado por el Conde Barajas allá por 1574, cuando drenó de aguas putrefactas la laguna que se formaba, foco de pestilencia y malos olores para vecinos. Paseábamos, decíamos, cuando de repente, brotaron del suelo, como por obra del Maligno, abundantes y copiosos surtidores de agua, que nos empaparon vestiduras dejándonos calados como si de aguacero otoñal se tratase. Pueden imaginarse vuesas mercedes el estupor y la sorpresa que se plasmaron en nuestra faz, y añádanle las chanzas y mojigangas que hubimos de sufrir con resignación cristiana.



Tomamos el asunto con filosofía y hasta agradecimos aquel oportuno chubasco, pues marchábamos a cierto recado no poco acalorados, y comprobamos, después, que dichos surtidores constituían motivo de jarana y diversión para transeuntes y parroquianos, aunque esperamos no se prodiguen en demasía y llegue el agua como a niveles de antiguas inundaciones del Guadalquivir...